Los programas de nuestro ordenador, nuestros móviles o cualquier dispositivo digital que usamos a diario son softwares formados por un código fuente. Este código fuente puede ser de dos tipos, abierto o cerrado, o en otras palabras, puede ser modificado por cualquiera al ser público (Open Source) o estar en modo privado.

Ese código no lo vemos, ni se nos muestra ante nuestra vista cómo trabaja, simplemente recibimos el resultado de su trabajo. Es decir, el código fuente establece las instrucciones que indican cómo debe comportarse el programa informático y las funciones que puede ejecutar.

Realizar cálculos matemáticos, controlar funciones, procesar un texto… no podríamos hacer nada de eso con nuestros dispositivos si no estuviera indicado en el código fuente, que es como el ADN de cada programa o aplicación informática.

¿Cómo se creó el Open Source?

En 1985 Richard Stallman fundó la Free Software Foundation (FSF) con la que impulsaría el uso del software de código abierto o libre. La idea del software libre sostiene que los usuarios deben tener la libertad de ver, cambiar, actualizar y corregir el código fuente para satisfacer sus necesidades y poder compartirlo libremente con otros usuarios.

El problema es que en inglés la palabra “Free” se entiende principalmente como gratis, por lo que para no crear confusión se decidió sustituirla por Open o código abierto.

El ejemplo más importante que podemos poneros de un sistema de código abierto es el creado por Linux. El kernel de Linux de código abierto ha servido para dar vida a miles de nuevos sistemas informáticos: desde el sistema Android de vuestros móviles, pasando por el sistema que utilizan los ordenadores de los astronautas en la Estación Espacial Internacional, hasta con el que trabajan los científicos del CERN en Suiza.

La FSF creó un proyecto para crear un software de código abierto que todo el mundo pudiera utilizar, llamado GNU Proyect en el que se fueron incluyendo códigos abiertos de otras compañías como el código TEXT para procesar los textos, o el kernel de Linux en el corazón del sistema.

Para proteger el concepto de libertad de estos sistemas, se estableció la licencia GNU GPL basada en el concepto copyleft, opuesto al copyright o derechos de autor. Según esta licencia cualquiera podía crear su propio sistema utilizando el código abierto GNU, y comercializarlo, pero con la condición de mantener el código de ese nuevo programa también abierto al resto de desarrolladores.

¿Cuáles son las principales ventajas del software de código abierto?

Esta opción permite a los programadores de todo el mundo colaborar para mejorar un software: solucionando los errores del código; actualizando el código con nueva tecnología y creando nuevas funciones. De esta manera, los usuarios tenemos un sistema en el que se detectan y solucionan los problemas de seguridad más rápidamente y se actualizan y crean nuevas funciones con más frecuencia.

No obstante, no existen herramientas de código abierto para todos los usos por lo que muchas empresas aún prefieren optar por crear sus programas desde cero y así tener un mayor control sobre el proceso de creación y el resultado final. Además, así puede conservar en privado el código que han creado y ocultarlo a otras compañías.

¿Y como afecta al mundo de la impresión en 3D?

Las impresoras 3D open-source tienen la característica de que son clonables. Cada una puede imprimir las piezas para construirte otra nueva (replicación). Por supuesto, sólo es posible la replicación de las piezas de plástico. El resto de partes se conocen como vitaminas, y tienen que ser aportadas por el constructor (motores, varillas metálicas, correas, tornillos…)

Una vez que dispones de una de estas impresoras, la puedes clonar. Pero… ¿Cómo conseguir la primera? Es lo que en el proyecto Reprap lo llaman impresoras RepStrap: impresoras 3D que han sido construidas mediante máquinas diferentes: cortadoras por láser, maquinas de control numérico, etc. A partir de ellas, se puede comenzar una nueva dinastía de máquinas replicantes.

Nuestro proyecto Meperiun3D se basa en dicha norma, filosofía de diseño y evolución.